Samstag, 29. August 2009

Carta del Dr. Oscar Elías Biscet a su esposa Elsa Morejón y al mundo, desde la celda en la que se encuentra confinado desde el año 2003.



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2009 Agosto 29



Carta del Dr. Biscet a su esposa Elsa Morejón y al mundo

Hoy en víspera de mi cumpleaños cuarenta y ocho desde la celda 1232 te escribo estas esquelas; si en mis testimonios desde esta caja donde me han obligado a vivir injustamente por casi diez años encuentras en ellos algún beneficio para la humanidad, publícalos.

Recuerdo cuando comencé la prédica de Gandhi y Thoreau algunos dijeron que andaría por las calles de La Habana con un taparrabos como Gandhi. Cuando conocí estas palabras dichas en forma despectiva sobre mí solo sonreí, porque sabía que estaría en esas condiciones, pero no por las calles de la Habana, sino en cautiverio infinito que tendría por sufrimiento. No se equivocaron aquellos que utilizaron la burla para humillarme, porque desde la humillación de un hombre en taparrabos resalta el reflejo de la dignidad humana sobre la barbarie.

Cuando me preguntas cómo estoy, y te digo que resistiendo, es porque el medio donde me encuentro es demasiado agresivo para un hombre civilizado que está en la cárcel por defender magnificas ideas de amor: La Promoción de Los Derechos Humanos y la defensa de la vida.

Por eso doy gracias a Dios todos los días al levantarme, porque en esta oscura soledad sé que Él está conmigo. Continúo la lectura de los salmos, las oraciones y ayuno todas las semanas, veinte cuatro horas todos los viernes, desde que estoy en prisión, más se hace necesario que los cubanos dentro y fuera de Cuba se unan en comunión con el Dios Bíblico en sus atributos divinos, el principal atributo otorgado por Él a los humanos es la Libertad, porque estamos hechos a su imagen y semejanza, Él rechaza las ideas injustas.

Te exhorto a que ese día 20 de Julio, día de mi cumpleaños, comiences la recogida de firmas en Cuba y en La Comunidad Internacional para lograr que el Gobierno de Cuba ratifique y ponga en práctica los Pactos Internacionales de Derechos Humanos en nuestro país, sin Derechos Humanos no alcanzaremos la dignidad y la libertad de los cubanos, la vida se vive con dignidad y cuando falta esta cualidad debemos buscarla. Recuerdo cuando un tiempo atrás en la cárcel castrista de Pinar del Río (kilo Ocho) estuve al borde del enloquecimiento por el aislamiento torturador en un medio agresivo de reos enfermos mentales, sin visitas familiares, sin alimentos, sin ropas, durmiendo y escribiendo en el piso con un mochito de lápiz, sin luz , todo lo hacía en el piso. También usaron la burla de que me convertiría en un japonés, gracias a Dios mi fe aumentó aún más para continuar la obra humanitaria que realizo desde la cárcel.


A pesar de que fui criado ateo, con una fuerte influencia de la escuela pública, todas son así en Cuba, cuando comencé en la escuela de medicina pude ver y estudiar las células y sus estructuras. Al principio del estudio de sus membranas, quedé maravillado y empecé a comprender la vida; ante la plenitud de esta magnífica obra microscópica solo pensé: ¡hay un Dios! Dos años más tarde tuve por primera vez una Biblia en mis manos. No la entendía, más me gustaba leerla, yo no sabía si visitaba a la persona poseedora de la Biblia por ella o por el sapiente libro o por las dos cosas, con éstas conocí la felicidad. Aunque el camino al Señor fue un tránsito más prolongado que el de la disidencia, no obstante hoy puedo decir con seguridad que soy feliz con Dios y también en la disidencia, les envío un fuerte abrazo a todos los que siguen iluminados en busca de la verdad.

Aunque nunca celebre el día de mi cumpleaños, por no ser omnímodo, recuerdo con nostalgia como tú y mi madre se preocupaban por cantarme un Happy Birthday más.

Hoy siento que el mejor regalo de cumpleaños en el lugar que me encuentro son las bendiciones de Dios al traer solidaridad a los oprimidos. Fiax la Luz Deo.

Tu esposo que te ama,

Dr. Oscar Elías Biscet
15 de Julio del 2009
(Gracias a Marisela Verena por enviarme la carta).

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